RECUERDOS Y CAMBIOS

Las canciones traen recuerdos. O tal vez los recuerdos sean los que traen canciones, lo cierto es que llegan a la memoria junto con rostros, voces, paisajes inconfundibles.
Armo un playlist y escucho. Al principio con los ojos abiertos aunque mirando nada en especial. Luego cierro los ojos y como si se abrieran las ventanas del cuarto, sucede eso que simplemente llamo ver sin ver."Love Of My Life" cantada como nadie despierta a una niña emocionada intentando traducir las palabras. "Thriller" y la procupación de los mayores por posibles secuelas de Michael en nuestras mentes, me sonrío. Canciones de Elton, Lerner, Baglietto, Charly resuenan con mis pasos que vuelven a los pasillos del colegio. "Todo a Pulmón" tocado a destiempo en el piano vertical del microcine. "Alfonsina y el Mar" con una guitarra café oscura. Everything I do, do it for you; los ojos que no llegaban a abarcar lo que el corazón sí viendo el video "Earth Song" del eterno Michael. Eddie Sierra con su electric piano me sorprende, casi no recordaba. Y el último concierto de Soda con lágrimas contenidas. El pankala sound de Vitale más tarde. No me quedan más disfraces para actuar, cantaba a veces con la voz desganada.
Algunos recuerdos se entretejen y no se forman en fila. Se suceden casi desordenados, desovillados. Bailando y rebailando "Billie Jean". Oyendo "Volver a Nacer" de Chayanne en una novela y comentando cada tanto esa frase del andamio de los ojos. Pensando en alguien al escuchar "Dejame Estar" de Diego Torres. Cantando sola en el living: "...no hace falta que soñemos que es mentira, que no existe la muerte cuando hay amor..." y regresando de pronto a la niñez, a mirar al abuelo con los ojos cerrados y acariciar su rostro por última vez, y la canción se teje apretadamente con su voz algo temblorosa y pausada. Llorando en un cibercafé cuando mi hermano, el Conde Pátula me dijo: "Nada Valgo sin Tu Amor de Juanes es para vos... te extraño mucho". Oyendo sin mirar un concierto de Marco Antonio Solís en algún micro-bus y extrañando la extraña emoción de mi madre al escucharlo. "Serenata Espiritual" cantada a dúo. Un disco de Drexler escuchando con mis amigos, hablando de el "efecto pomelo" de algunas vivencias. Riendo con la frase desafortunada de una canción: es demasiado aburrido no estar a tu lado. Y junto a Taz y Chocolala canturreando "Soy amigo de las frutas" y diciendo "malditas drogas". Y esa última frase me trae una canción de Janette Chao -terrible canción- que un amigo me envió para escuchar y llorar de una buena vez toda mi lastimadura contenida.
Entre todo eso, pasaron muchas canciones más. Algunas acompañaron momentos de dolor, pérdidas y soledad profunda, esa que no se cuenta mientras uno la vive, esa que sangra hasta de contarla. Otras canciones me han hecho feliz de diferentes maneras, me hicieron y hacen sonreír, reír, bailar. Y la vida sigue.
Por un breve momento me preguntó qué canciones se te quedaron en corazón, qué canciones reviven mientras lees aqui.


























